El jengibre (Zingiber officinale) fue una de las primeras especias introducidas en Europa. Existe mucha variedad en los cultivos de jengibre, en India se conocen cerca de 27 cultivos diferentes. En China, los primeros datos escritos sobre el jengibre fueron recogidos por Confucio (51 – 479 AC). También se menciona en el Corán.

Es una planta perenne que puede llegar a alcanzar 1,8 metros de altura. Cuenta con tallos subterráneos (rizomas) gruesos, carnosos y nudosos de color blanco en su interior.

La propagación vegetativa, mediante fragmentos de los rizomas, es la norma general en el jengibre, pues escasísimas veces produce semillas.

Para conservas se recogen los rizomas jóvenes y para especia los rizomas maduros, cuando se haya secado ya el follaje y antes que se tornen fibrosos y duros.

Los principales países productores son China (69.2% de las exportaciones mundiales de jengibre), India, Sri Lanka, Jamaica, Malasia, Sierra Leona y, últimamente, los países de América Central.

El jengibre destaca por sus usos tanto culinarios como medicinales, que resumiremos a continuación.

Usos culinarios

  • Es uno de los componentes del curry.
  • El Ginger Ale es una bebida refrescante, sin alcohol, de origen inglés fabricada con jengibre, limón, agua y azúcar. En el siglo XIX, se popularizó en los pubs ingleses mezclar las bebidas con jengibre.
  • La cerveza de jengibre tiene su origen en la Inglaterra de mediados del siglo XVII . Debido a su bajo contenido en alcohol (2%), se hizo popular entre los niños.
  • Infinidad de usos como acompañante de platos y postres.

Usos medicinales

  • Tónica digestiva, carminativa, tónica estomacal.
  • Descongestionante venosa y linfática.
  • Afrodisiaca.
  • Antiálgica (disminuye el dolor).

Ya en el siglo V, se utilizaba en la comida de los marineros para evitar los mareos en alta mar y el escorbuto. En la medicina hindú se usaba para curar enfermedades musculares y reumáticas. Tradicionalmente se ha atribuido al jengibre un efecto carminativo, estimulante digestivo, espasmolítico y antiinflamatorio. Diversos estudios experimentales han demostrado su actividad antiemética (contra los mareos), hipocolesterolemiante, colagoga, protectora hepática, antiulcerosa, antioxidante, antimicrobiana, antifúngica y antivírica.

El jengibre también ha mostrado esperanzadores resultados en relación al cáncer. Una investigación de la Universidad de Michigan demostró, en el año 2007, que el jengibre inhibía el crecimiento de células cancerígenas en el cáncer de ovario. Otro estudio de la misma universidad, del año 2011, demostró como el efecto inhibidor del crecimiento de las células cancerígenas del jengibre también sucedía en el caso del cáncer de endometrio. En el año 2012, un estudio de la Universidad de Georgia mostró evidencia de los beneficios del jengibre en el cáncer de próstata.

Existen dos páginas, en inglés, con abundante información sobre las propiedades medicinales del jengibre y enlaces a la literatura científica que las refrenda. Una es WebMD y la otra GreenMedInfo.

Propiedades cosméticas

Pues sí, además de servir para hacer unas infusiones riquísimas con ese inconfundible picorcillo rasposete del jengibre, añadirlo rallado en tartas, hacer una deliciosa salsa curry, curarnos la acidez de estómago, quitarnos los mareos, prevenir las úlceras y protegernos de cáncer, el jengibre también tiene propiedades beneficiosas aplicado sobre la piel (en forma de extracto o aceite).

El aceite de jengibre mejora la micro-circulación, relaja los músculos y calma las articulaciones doloridas. Es refrescante y antibacteriano. El aceite contiene, entre otros, el principio activo zingibereno, que es antibacteriano y también se cree que tiene un efecto anti-inflamatorio.

Algunas marcas han patentado extractos con propiedades potenciadas. Es el caso de Chanel, que partiendo de jengibre azul cultivado en Madagascar y mediante un proceso conocido como polifraccionamiento, ha desarrollado el que afirman es “el ingrediente antioxidante más completo”.

Los laboratorios Naolys han desarrollado recientemente el ingrediente cosmético Refine Ginger, células activas vegetales extraídas del jengibre con la capacidad de refinar la textura de la piel, reducir los poros y la producción de sebo, reforzar la hidratación y reducir la producción de radicales libres.

Plaguicida natural

Para terminar, a modo de curiosidad y como muestra del amplio rango de propiedades de nuestro rizoma favorito, el jengibre también puede ser usado en agricultura como plaguicida.

En el año 2011, la empresa almeriense Zayintec consiguió una patente para luchar contra la Tuta Absoluta (uno de los insectos que más daños provocan en los cultivos de tomate). La empresa descubrió que el compuesto químico responsable de la resistencia a Tuta Absoluta en el germoplasma de tomate, también es un componente principal de los volátiles de las Zingiberáceas siendo su presencia más importante en el aceite esencial de jengibre y cúrcuma.

Por último, el jengibre contiene el químico capsaicina, una sustancia química orgánica que es eficaz en el control de plagas de insectos.